Reuters– Uno de los edulcorantes artificiales más comunes en el mundo será declarado posible carcinógeno por la Organización Mundial de la Salud (OMS):
El aspartamo, utilizado en productos que van desde los refrescos dietéticos de la marca Coca-Cola hasta los chicles Extra de Mars y algunas bebidas Snapple, será catalogado en julio como “posiblemente cancerígeno para el ser humano” por primera vez por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), la rama de investigación sobre el cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijeron las fuentes.
El dictamen del CIIC, finalizado a principios del mes de junio del 2023 tras una reunión de expertos externos del grupo, pretende evaluar si algo es un peligro potencial o no, basándose en todas las pruebas publicadas.
No se tiene en cuenta la cantidad de un producto que una persona puede consumir sin peligro. Este asesoramiento a las personas procede de otro comité de expertos en aditivos alimentarios de la OMS, conocido como JECFA (Comité Mixto de Expertos en Aditivos Alimentarios de la OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), junto con las determinaciones de los organismos reguladores nacionales.
Sin embargo, dictámenes similares del CIIC en el pasado sobre distintas sustancias han suscitado inquietud entre los consumidores sobre su uso, han dado lugar a demandas judiciales y han presionado a los fabricantes para recrear recetas y cambiar a alternativas. Esto ha llevado a criticar que las evaluaciones del CIIC pueden resultar confusas para el público.
El aspartamo ha sido objeto de numerosos estudios durante años. El año pasado, un estudio de observación realizado en Francia entre 100.000 adultos demostró que las personas que consumían mayores cantidades de edulcorantes artificiales -incluido el aspartamo- tenían un riesgo de cáncer ligeramente superior.
A principios de la década de 2000, el Instituto Ramazzini de Italia publicó un estudio en el que se relacionaban con el aspartamo algunos tipos de cáncer en ratones y ratas.
Sin embargo, el primer estudio no pudo demostrar que el aspartamo causara el mayor riesgo de cáncer, y se han planteado dudas sobre la metodología del segundo estudio, incluso por parte de la EFSA, que lo evaluó.
El uso del aspartamo está autorizado en todo el mundo por los organismos reguladores, que han examinado todas las pruebas disponibles, y los principales fabricantes de alimentos y bebidas han defendido durante décadas el uso de este ingrediente. La IARC afirmó haber evaluado 1.300 estudios en su revisión de junio.
Los recientes ajustes de las recetas del gigante de los refrescos Pepsico demuestran la lucha que tiene la industria cuando se trata de equilibrar las preferencias de sabor con las preocupaciones por la salud. Pepsico retiró el aspartamo de los refrescos en 2015, lo volvió a introducir un año después y lo volvió a retirar en 2020.
La inclusión del aspartamo en la lista de posibles carcinógenos pretende motivar más investigación, según fuentes cercanas al CIIC, lo que ayudará a agencias, consumidores y fabricantes a sacar conclusiones más firmes.