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PARÍS. – El Gobierno de Francia ha salido al paso de las crecientes especulaciones políticas y ha confirmado que, bajo el escenario actual, no evalúa un boicot a la Copa Mundial de Fútbol de 2026. La cita deportiva, que tendrá como sedes a Estados Unidos, Canadá y México, se ha visto salpicada en las últimas semanas por el complejo tablero geopolítico tras el renovado interés de la administración de Donald Trump por el control de Groenlandia.
La ministra de Deportes, Marina Ferrari, fue la encargada de fijar la postura oficial del Elíseo. En declaraciones ofrecidas a la prensa el martes por la noche, Ferrari intentó separar el entusiasmo deportivo de las fricciones diplomáticas que mantienen en vilo a los aliados de la OTAN.
El deporte como zona neutral
«En el momento en que estamos hablando, no hay deseo por parte del ministerio de boicotear esta competencia importante y muy esperada», declaró la funcionaria. Para Ferrari, la prioridad actual de su cartera es preservar el evento como un hito para los aficionados globales, calificándolo como un «momento extremadamente importante para todos los amantes del deporte».
Sin embargo, la ministra mantuvo una calculada ambigüedad al ser consultada sobre posibles cambios de rumbo. Precisó que su postura actual «no prejuzga» decisiones futuras, sugiriendo que la participación francesa podría estar supeditada a cómo evolucione el contexto internacional y las relaciones transatlánticas en los próximos meses.
El factor Groenlandia y la presión interna
El trasfondo de esta incertidumbre radica en las ambiciones de Washington sobre Groenlandia, un territorio autónomo bajo soberanía danesa. Dinamarca, aliado estratégico de Francia en Europa, ha recibido el respaldo tácito de varios socios de la Unión Europea ante lo que consideran una presión diplomática inusual por parte de Estados Unidos.
En el plano doméstico, el Ejecutivo de Emmanuel Macron enfrenta presiones desde el ala izquierda de la Asamblea Nacional. El legislador Éric Coquerel ha sido una de las voces más vocales al proponer que un boicot deportivo sería una señal de firmeza necesaria frente a las políticas expansionistas de la Casa Blanca.
Cuenta atrás para 2026
A pesar de los vientos de boicot que soplan desde ciertos sectores legislativos, los preparativos logísticos para el torneo continúan. La Copa del Mundo de 2026 será la primera en contar con 48 equipos y se perfila como un evento de dimensiones económicas sin precedentes. Por el momento, la selección francesa —vigente subcampeona del mundo— sigue teniendo su hoja de ruta intacta hacia Norteamérica, a la espera de que la diplomacia logre desactivar las minas políticas antes del pitido inicial en junio de 2026.


