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NUEVA YORK. – En una noche que quedará marcada como un hito para la música dominicana, la rapera de origen dominicano Cardi B llevó la esencia del «perico ripiao» al emblemático escenario de Saturday Night Live (SNL). La artista se hizo acompañar del virtuoso acordeonista El Prodigio y su banda para una presentación que fusionó las raíces del Cibao con la cultura del Bronx.
La interpretación de «Bodega Baddie», tema incluido en su álbum de 2025 “Am I Drama”, se convirtió en una celebración visual y sonora de la dominicanidad. La canción no es una elección al azar; es una pieza inspirada directamente en «Ta’ buena», el clásico de 2002 donde colaboraron Magic Juan (Proyecto Uno) y el propio El Prodigio. Al traer al escenario al dueño original de esos acordes, Cardi B validó el sonido auténtico del merengue típico ante una audiencia global de millones de espectadores.
Orgullo dominicano en el vestuario y el sonido
La puesta en escena fue un despliegue de simbolismo cultural. Cardi B rindió un homenaje directo a sus raíces al lucir un vestido inspirado en el traje típico dominicano, integrando de manera elegante los colores de la bandera nacional (azul, blanco y rojo).
Tras la actuación, la rapera desbordó su emoción a través de su cuenta de Instagram, donde calificó la experiencia como un honor personal:
“¡SNL con THEE @elprodigiord! Trayendo sonido dominicano real, cultura dominicana real, infundida con los sonidos y la cultura del Bronx. Ustedes no entienden, ¡estoy tan feliz!”, expresó la artista.
Éxito en redes y legado
Desde su lanzamiento en septiembre de 2025, «Bodega Baddie» ya se perfilaba como un fenómeno viral en plataformas sociales, pero su presentación en vivo en uno de los programas más prestigiosos de la televisión estadounidense eleva el merengue típico a un nuevo nivel de exposición internacional.
La colaboración no solo resalta la vigencia de El Prodigio como el máximo exponente del acordeón moderno, sino que reafirma el compromiso de Cardi B con la difusión de la cultura de sus padres, logrando que el sonido de la güira, la tambora y el acordeón resonara con fuerza en el corazón de Manhattan.


