|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Moscú, Rusia – El presidente ruso, Vladimir Putin, ha firmado un decreto que autoriza la expropiación de viviendas y otras propiedades residenciales consideradas «abandonadas» en las regiones de Ucrania que Rusia afirma haber anexado. La medida legaliza la incautación de activos privados, afectando principalmente a los ciudadanos ucranianos que se vieron obligados a huir de sus hogares tras la invasión de 2022.
El decreto presidencial faculta a las administraciones locales impuestas por Rusia en las regiones ocupadas (como Jersón, Zaporiyia, Donetsk y Lugansk, además de Crimea) para declarar las propiedades sin dueño o «vacantes» tras un procedimiento legal simplificado. Una vez declaradas como tales, las viviendas pasan a ser propiedad del control regional ruso.
Preocupación por Derechos de Propiedad y Desplazamiento
Organizaciones de derechos humanos y el gobierno ucraniano han denunciado esta acción como una grave violación del derecho internacional y de los derechos de propiedad de los civiles. La medida podría facilitar la reubicación de ciudadanos rusos en estas viviendas, alterando aún más la composición demográfica de las zonas ocupadas.
«Esto no es más que un robo organizado y una legalización forzada del despojo de propiedad a personas que huyeron de la guerra iniciada por Rusia», declaró un portavoz del gobierno en Kiev. «La comunidad internacional debe condenar esta flagrante violación de la protección de la propiedad privada en zonas de conflicto».
El gobierno ucraniano ha mantenido que todas las acciones legales y decretos rusos emitidos en los territorios ocupados son nulos e inválidos, y ha prometido restituir todas las propiedades a sus legítimos dueños una vez que las áreas sean recuperadas. La expropiación de viviendas subraya la intención de Moscú de consolidar su control administrativo y legal sobre las zonas bajo su dominio.


